Me
impactó tanto el artículo técnico del Rector de la Uned D. Juan A
Gimeno que me veo en la obligación de darle difusión y poner el
enlace aquí para quienes quieren seguir leyendo.
La
Economía se
fue olvidando de que era una ciencia social y quiso convencerse y
convencer al mundo de que era una ciencia exacta, tan fiable como las
experimentales consagradas tradicionalmente. La Economía quiso
considerarse más cerca de la Física y la Química que de la
Historia o la Sociología.
¿Puede
alguien entender que todavía la mayor parte de la profesión
académica crea que eso es así?
De
aquel capitalismo empresarial se ha pasado a un capitalismo
de predominio financiero y especulativo. No hablamos de economía
sino de un auténtico casino donde se cruzan apuestas como si no
existiera aspecto humano alguno detrás.
El
capitalismo industrial, tan denostado y
denostable en muchos aspectos, tenía al menos un cierto componente
moral. El empresario era una persona que creaba puestos de trabajo,
que veía y consideraba a los trabajadores como seres humanos. Las
decisiones empresariales incluían entre sus variables de análisis
las consecuencias sobre los puestos de trabajo, las repercusiones
sociales.
Las
decisiones llamadas económicas son ahora mayoritariamente tomadas en
oscuros despachos sin alma, (incluso directamente por ordenadores que
siguen criterios meramente matemáticos), sin respeto alguno a
valores morales.
Así
las cosas, la primera misión de un economista hoy debería ser
luchar por recuperar nuestra auténtica misión. Y esta no es otra
que contribuir a que todos los seres humanos puedan satisfacer
dignamente sus necesidades. Y hacérselo ver a los colegas que
olviden esta misión, esta perspectiva, esta obligación
irrenunciable.
Perspectivas
como la exigencia de Responsabilidad Social para todos los agentes
económicos deben de dejar de ser adornos o juegos de artificio (como
tantas veces parece) para convertirse en exigencias eficaces y
generalizadas.
Como
decía Keynes, a largo plazo las soluciones llegan demasiado tarde
para millones de personas.