Al menos un centenar de personas fallecieron por esta causa en 2008, el año más negro
Los dispositivos básicos, detectores de gas y humo, cuestan alrededor de 700-800 €
Los cascos históricos de las ciudades, las áreas más proclives a ser presa de las llamas
JORGE SALIDO COBO ITXASO GLEZ. NAVIDAD

MADRID.- Semana sí, semana también, se producen incendios en casas con fatal desenlace en muchas ocasiones. La mayoría de viviendas españolas se encuentran desprotegidas frente a las llamas ya que menos de un 5% de éstas cuenta con los dispositivos antiincendios mínimos: detección de gas y de humo. Sólo en 2008, el año más negro que se recuerda, alrededor de un centenar de personas fallecieron por esta circunstancia.
Dos años después de la entrada en vigor del Código Técnico de Edificación, parece que la normativa, centrada en la nueva construcción, se queda corta. Ésta otorgó una gran importancia a la seguridad e incluyó el uso obligatorio de materiales ignífugos que evitasen los fuegos en viviendas. "Haría falta mejorar algunos aspectos, como crear un texto complementario que recoja la seguridad contra incendios en los edificios en altura y extender las zonas protegidas más allá de los garajes y los lugares de riesgo especial como las salas de calderas", señala Rafael Sarasola, presidente de Tecnifuego-Aespi, la Asociación Española para la Protección contra Incendios.
Alarmas y detectores de gas y humo, los dispositivos mínimos con los que se puede blindar una casa contra las llamas
Las alarmas técnicas y los detectores de gas y humo son los dispositivos mínimos con los que se puede blindar una casa contra las llamas. "Su coste de instalación, al alcance de todos los bolsillos, ronda los 700-800 euros y no se necesita obra", afirma Carlos Valenciano, director de Operaciones de Prosegur Activa. "Si se trata de una vivienda nueva a la que se quiere dotar de una protección global, este desembolso oscila entre el 3% y el 5% del valor total del inmueble. Entre 3.000 y 5.000 euros si se quiere blindar una vivienda de unos 100 metros cuadrados ya construida", indica Sarasola.
En el segundo caso, el de mayor protección y cuantía económica, los dispositivos son más complejos y van mucho más allá de la simple detección y salto de alarma a una central de avisos. Se trata de un amplio conjunto de accesorios que van desde la instalación de extintores hasta la de rociadores automáticos pasando por detectores, elementos constructivos y productos especiales dispuestos para evitar el inicio del fuego y que éste se propague (compartimentación, cerramientos, sellados y protección estructural). Normalmente, estos sistemas (hidrantes, extinción por agua nebulizada, bocas de riego, puertas especiales, columna seca, columna húmeda, etc.) se suelen instalar en empresas.
Los dispositivos básicos, detectores de gas y humo, cuestan alrededor de 700-800 €
Los cascos históricos de las ciudades, las áreas más proclives a ser presa de las llamas
JORGE SALIDO COBO ITXASO GLEZ. NAVIDAD

MADRID.- Semana sí, semana también, se producen incendios en casas con fatal desenlace en muchas ocasiones. La mayoría de viviendas españolas se encuentran desprotegidas frente a las llamas ya que menos de un 5% de éstas cuenta con los dispositivos antiincendios mínimos: detección de gas y de humo. Sólo en 2008, el año más negro que se recuerda, alrededor de un centenar de personas fallecieron por esta circunstancia.
Dos años después de la entrada en vigor del Código Técnico de Edificación, parece que la normativa, centrada en la nueva construcción, se queda corta. Ésta otorgó una gran importancia a la seguridad e incluyó el uso obligatorio de materiales ignífugos que evitasen los fuegos en viviendas. "Haría falta mejorar algunos aspectos, como crear un texto complementario que recoja la seguridad contra incendios en los edificios en altura y extender las zonas protegidas más allá de los garajes y los lugares de riesgo especial como las salas de calderas", señala Rafael Sarasola, presidente de Tecnifuego-Aespi, la Asociación Española para la Protección contra Incendios.
Alarmas y detectores de gas y humo, los dispositivos mínimos con los que se puede blindar una casa contra las llamas
Las alarmas técnicas y los detectores de gas y humo son los dispositivos mínimos con los que se puede blindar una casa contra las llamas. "Su coste de instalación, al alcance de todos los bolsillos, ronda los 700-800 euros y no se necesita obra", afirma Carlos Valenciano, director de Operaciones de Prosegur Activa. "Si se trata de una vivienda nueva a la que se quiere dotar de una protección global, este desembolso oscila entre el 3% y el 5% del valor total del inmueble. Entre 3.000 y 5.000 euros si se quiere blindar una vivienda de unos 100 metros cuadrados ya construida", indica Sarasola.
En el segundo caso, el de mayor protección y cuantía económica, los dispositivos son más complejos y van mucho más allá de la simple detección y salto de alarma a una central de avisos. Se trata de un amplio conjunto de accesorios que van desde la instalación de extintores hasta la de rociadores automáticos pasando por detectores, elementos constructivos y productos especiales dispuestos para evitar el inicio del fuego y que éste se propague (compartimentación, cerramientos, sellados y protección estructural). Normalmente, estos sistemas (hidrantes, extinción por agua nebulizada, bocas de riego, puertas especiales, columna seca, columna húmeda, etc.) se suelen instalar en empresas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario